El gasto de bolsillo ecuatoriano supera el promedio general, por lo que la desvinculación de miles de profesionales y el ajuste fiscal ponen en riesgo la atención sanitaria de los sectores más vulnerables del país.
Por consecuencia, el sistema de salud enfrenta un desafío estructural que pone en riesgo su sostenibilidad a largo plazo. Por otra parte, los ajustes fiscales por parte del Gobierno Nacional han derivado en el recorte de presupuesto sanitario y en la ejecución de despidos masivos que afectan directamente a médicos, enfermeras y personal de apoyo.
Según los gremios médicos, la gestión del presidente Daniel Noboa implementó dos medidas que atentan contra el derecho a la salud de los ecuatorianos por dos factores: uno, el recorte presupuestario, y dos, el despido de trabajadores (5mil aproximadamente).
¿De qué manera se puede reflejar el mandato constitucional y la ejecución presupuestaria?
El Artículo 32 de la Constitución establece una asignación obligatoria del 4% del PIB del presupuesto estatal para la salud. No obstante, el Colegio de Médicos de Pichincha y la Federación Médica Ecuatoriana denuncian que la política actual ha priorizado el recorte de recursos, lo que ha debilitado la inversión estratégica necesaria para un desarrollo natural para el país.
Por otra parte, la reducción de la inversión pública tiene un efecto directo en el gasto de bolsillo de los ciudadanos, lo que generó un impacto en la sostenibilidad económica de las familias, en el que deben pagar directamente por servicios y medicinas. Según datos de la Organización Panamericana de la Salud, Ecuador registra un índice del 37%, en comparación con países como Colombia (31%) y Chile (31%), lo que significa que las familias ecuatorianas tienen una mayor vulnerabilidad económica en comparación con Colombia y Chile.
Además, se estima que más del 25% de la población seguirá teniendo acceso limitado o nulo a servicios médicos básicos (CEPAL, 2024), lo que se podría representar en profundizar la pobreza, afectando mayoritariamente a sectores rurales, indígenas y marginados que dependen de la red pública.
Riesgos técnicos y viabilidad del sistema
Desde una perspectiva técnica, la reducción del presupuesto no es un ahorro, sino un riesgo operativo a largo plazo. Frente a esto, la Federación Médica Ecuatoriana advierte que la disminución de personal en contextos de alta demanda incrementa de forma crítica, lo que se evidencia en:
- Una mortalidad evitable y retraso de los diagnósticos
- Saturación de los servicios de emergencia y la caída en la calidad de atención
- La incidencia de errores médicos, la cual se debería a la sobrecarga laboral del personal.
En conclusión, la viabilidad del sistema de salud en Ecuador depende de una transición desde políticas de recortes a una inversión estratégica que reconozca el aspecto laboral y de salubridad como el eje central de atención. Por lo que trabajadores destacan que el derecho a la salud en el país corre el riesgo de transformarse de un derecho fundamental en un privilegio condicionado por la capacidad económica individual.
Infografía: Crisis en el sistema de salud Ecuatoriano.
El enlace adjunto contempla el archivo de la infografía, cuya función es de Glosario técnico para comprender y simplificar la información entregada.




